Este es un fragmento de el final, así que si no has leído el libro, te aviso, este es un spoiler. Aunque no tanto... Pero aún así, no es recomendable leerlo. 
—Y —continué— Probablemente sea una perra la mayoría del tiempo. Te garantizo que encontraré una razón para gritarte casi todos los días y que no te sorprenda si algunos tragos son tirados sobre ti de vez en cuando. Así soy yo y vas a tener que vivir con ello. Porque no voy a cambiar por ti ni por nadie. Y…Wesley se bajó de su taburete y apretó sus labios sobre los míos antes de que las palabras pudiesen salir. Mi corazón golpeaba mientras cada pensamiento vaciaba mi mente. Uno de sus brazos cercó mi cintura, atrayéndome tan cerca como fuese posible y su mano libre se ahuecó en mi rostro, su pulgar acariciando mi pómulo. Me besó tan apasionadamente que pensé que íbamos a incendiarnos. No fue hasta que se alejó, ambos necesitando aire, que pude pensar en orden otra vez.—¡Tú, idiota! —grité, empujándolo lejos de mí. — ¿Besarme para hacerme callar? Dios, eres tan detestable. Podría simplemente tirarte algo ahora mismo.Wesley saltó encima de su taburete con una gran sonrisa, y de repente lo recordé diciéndome que era sexy cuando me enojaba con él. Vaya a saber.— Discúlpame, Joe —llamó al camarero— Bianca quiere una Coca de Cereza.